Parque Tepuhueico
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El Parque

20.000 hectáreas de Bosque Nativo por descubrir

El Parque Tepuhueico se encuentra en el corazón de la isla de Chiloé, abarcando una extensión de 20,000 hectáreas de bosque nativo que se extiende desde la costa del Océano Pacífico hasta las orillas del Lago Tepuhueico, atravesado por la majestuosa Cordillera de Pirulil. Este paisaje incluye playas impresionantes como Quilán, Tricolor y Checo, así como acantilados que se desprenden abruptamente en el Pacífico, creando una panorámica sobrecogedora.

Nuestro principal objetivo en el Parque Tepuhueico es llevar a cabo la conservación activa de la rica flora, fauna y funga que habita en esta región. Fomentamos el turismo sostenible y regenerativo, diseñando experiencias que permiten a los visitantes conectarse profundamente con la naturaleza mientras contribuyen a su preservación.

La educación ambiental y la difusión de conocimientos ocupan un lugar central en nuestras actividades. Nos apasiona crear conciencia sobre la importancia de cuidar y valorar nuestro entorno natural. Además, llevamos a cabo investigaciones científicas para ampliar nuestro conocimiento sobre el ecosistema del parque y colaborar en su conservación.

Flora

El territorio del parque constituye una zona de transición entre el bosque valdiviano y el bosque nordpatagónico, a la que se suman elementos propios de Chiloé en su condición de isla. Es posible distinguir tres tipos de formaciones boscosas; el bosque higrófilo templado, con presencia predominante de tepa, tineo, mañío y coigüe, el bosque de coníferas o cipresales y el bosque pantanoso también conocido como tepual. El clima húmedo y la condición prístina del territorio permiten el óptimo desarrollo de capas frágiles conformadas por epífitas, líquenes y musgos como también la conservación de bosques maduros con ejemplares que sobrepasan los 40 m de altura y cuyos troncos se elevan como pilares soportantes de una catedral natural.

Fauna

La dimensión del paño protegido alberga múltiples hábitats; dunas, humedales, turberas y bosques. Los mamíferos, aves y reptiles se desplazan por mar, ríos y árboles libres de amenazas antrópicas y es posible descubrirlos. La continuidad del bosque constituye el factor determinante para la conservación de especies actualmente amenazadas como el huillín, la guiña, el zorro chilote, el pudú y el monito del monte, el marsupial mas primitivo de la tierra. Es además el sitio ideal para el avistamiento de aves; el churrin de la mocha, el chucao, el huet huet y el carpintero en la profundidad del bosque, las taguas en los humedales, el martín pescador en los ríos y el pingüino magallánico en la costa. Por último las playas del Pacífico son el anfiteatro para divisar delfines australes y si se tiene suerte la ballena franca austral.

Funga

El parque goza de un clima adecuado para el desarrollo de los hongos, gracias a la mezcla del templado bosque valdiviano y frío nor-patagónico, que facilitan el avistamiento y el estudio de estos ejemplares. Con su diversidad de formas y colores, están presentes en todos los ecosistemas, en las aguas, en el suelo, en el aire, en los prados y en los bosques ejerciendo su labor de descompositores en la cadena trófica y ayudando a mantener el ecosistema sano y equilibrado. Todavía se conoce poco de la biodiversidad de la Funga, en el parque, se han podido evidenciar varias especies, como el Hongo rojo pequeño, el Chicharron de monte y la Rosa negra, además, se han encontrado ejemplares de Flor de araña, un raro suceso de una planta que no hace fotosíntesis y que debe hacer simbiosis con un hongo para poder desarrollarse.

Infraestructura

A lo largo de los años hemos construido las infraestructuras necesarias para hacer del parque un lugar habitable. Se han ejecutado 30 km de caminos para dar acceso a las distintas zonas del parque. Se han abierto 20 km de senderos señalizados para sumergirse en el bosque y educarse en torno a la vegetación nativa, todos habilitados con puentes y pasarelas para abrirse paso en sitios de difícil acceso. Portería de acceso, hotel y cabañas para recibir a turistas. La marina del Tepuhueico para embarcarse hacia el lago.

Personas

Tras este proyecto hay un grupo de personas que aprecia cuida y respeta la naturaleza.  Con la firme convicción de que la conservación privada es una alternativa viable y muy necesaria para hacer frente al cambio climático y sus problemas asociados; pérdida de biodiversidad, crisis hídrica y alimentaria y desastres naturales.

Conformamos un equipo con trabajadores locales, con arraigo histórico en la isla, quienes aportan con conocimiento y experiencia a un desarrollo armónico entre el habitar humano y la naturaleza.